lunes, 29 de mayo de 2017

Afecvciones bucales y su tratamiento con Fitoterapia, 1ª parte


Afecciones bucales y su tratamiento con Fitoterapia                                                                
Aftas, Caries, Halitosis,…….                                                                                                                               La mayoría de las afecciones bucales precisan normas de prevención e higiene, y pueden encontrar una fácil solución en la Fitoterapia

   Las afecciones bucales son muy comunes, y aunque la mayoría de ellas se consideran banales, no
podemos olvidar que la boca es el lugar por donde entran todos los alimentos, de modo que si el proceso alimentario no empieza correctamente, posiblemente luego no se desarrollará de forma adecuada.
   Además, la delicada mucosa bucal, sometida a tantos esfuerzos al tratarse de una frontera entre el medio interno estéril y el medio ambiente contaminado que nos rodea, es también un barómetro que muestra en cierta manera el estado inmunitario de nuestro organismo.

Caries dental

   La caries dental es una de las enfermedades más comunes de la humanidad. Los vestigios arqueológicos indican que antes de la edad de bronce era un fenómeno más bien raro, que aumentó entre desde esa etapa hasta la época feudal, para posteriormente ir incrementando de modo progresivo hasta tener un crecimiento astronómico en las últimas décadas, con la aparición de la alimentación moderna. Así, en poblaciones como por ejemplo los esquimales o los polinesios, donde la caries era relativamente desconocida hace unas décadas, ésta tiene hoy en día una incidencia mucho mayor desde la introducción de la alimentación moderna en su dieta.
   Si bien se ha especulado que la caries es una enfermedad infecciosa, e incluso se han identificado los microorganismos responsables de ella, no podemos dejar de considerar que en el fondo se trata del resultado de un desequilibrio biológico.

Cómo aparece

   En la producción de la caries actúan principalmente tres mecanismos principales:
- Crecimiento de bacterias que producen residuos ácidos
- Cavidades donde se asientan las bacterias
- Azúcares e hidratos de carbono, que alimentan a esas bacterias y crean el medio ambiente apropiado

   Con la caries se desarrolla la placa dentaria, una especie de “pegamento” que se fija en el esmalte y que proviene de la saliva y de ciertos alimentos, sobre la cual se asientan y se desarrollan las bacterias. Este sedimento orgánico se adhiere al esmalte de los dientes mediante una especie de película, formada mayoritariamente por proteínas. En presencia de hidratos de carbono (glúcidos), el pH del medio ambiente se acidifica de forma importante.
   Cuando la sacarosa se desdobla para obtener energía, se liberan ácidos que atacan y desorganizan los cristales de apatita del esmalte, y que forman en el interior del diente microcanales donde se asientan las bacterias, que se alimentan de los glúcidos. La caries se inicia como una mancha de color tiza en el esmalte dentario, pero luego infiltra el diente y produce una lesión del tejido dentario.

Características personales

   Las características de cada persona son muy importantes al valorar la aparición de la caries, porque hay familias donde esta afección es más frecuente que en otras, ya que es evidente que no sólo se transmiten los genes, sino también, por ejemplo, las costumbres de alimentación.
   La edad es otro de los factores importantes en el desarrollo de este problema, ya que entre los seis y quince años hay un aumento notable de la aparición de la caries, que a partir de esa edad tiene tendencia a disminuir con excepciones como el caso del embarazo. En esta situación, las necesidades minerales del feto son altas, y se absorben a costa de descalcificar a la madre, este es el motivo por el que algunas madres dicen “cada hijo me ha costado un diente”.

La saliva

    El buen estado de la saliva también es un factor de gran importancia en el desarrollo de la caries, ya que su composición es variable, de forma que se distinguen tres tipos diferentes de saliva:
- De defensa: realiza una genuina función de limpieza bucal, previniendo de la caries y de todo tipo de infecciones.
- Digestiva: es muy variable y puede estimular o inhibir la caries en función de los alimentos que hemos ingerido.
- De reposo: es la que baña los dientes cuando no existe ningún tipo de estímulo, y tiene una función genéricamente reparadora y cicatrizante.
   Los dientes, para tener un adecuado hábitat, deben estar permanentemente bañados en saliva. La falta de saliva suficiente es un factor que aumenta el desarrollo de la caries dental, ya que contiene una sustancia denominada lisozima, con una función de defensa de tipo antibiótico. No podemos olvidar también que a través de la saliva se eliminan muchas sustancias (tóxicas o no), presentes en nuestro organismo. De este modo, el exceso de bismuto, de flúor, o de plomo, se elimina también a través de la saliva y llega a impregnar los dientes.

Alimentación y prevención

   Los alimentos blandos, pasados en forma de puré o manipulados, estimulan la caries al producir un menor estímulo mecánico de los dientes, lo cual deteriora su fortaleza.

   Sin embargo, el factor más importante en su aparición es el consumo de azúcares (en alimentos generalmente blandos). El gusto dulce es agradable, antidepresivo, y no debe prohibirse de forma talante. Algunos estudios recientes indican que posiblemente este amor por lo dulce es casi un instinto de especie ligado a nuestras características genéticas, y es que en los alimentos naturales, el dulce se asocia a las mejores fuentes’ de energía.
   Pero la industrialización de los alimentos y los cambios dietéticos modernos, con la aparición por ejemplo de los edulcorantes, han desvirtuado este deseo genético, haciéndolo nocivo en algunos casos. A pesar de todo, la capacidad cariogénica de los azúcares es un hecho ampliamente demostrado.
   La problemática de los hidratos de carbono es su acción específica en la boca, ya que ratones de laboratorio a los cuales se les administraban azúcares por sonda no padecían más caries que los que tenían una alimentación más equilibrada. Por otra parte, personas con ciertas enfermedades como la diabetes o fructosemia, que no pueden ingerir azúcares o lo hacen en muy poca cantidad, tienen una tasa muy baja de caries dental.

Higiene bucal

   La higiene bucal juega un papel vital en el tratamiento y prevención de la caries y el cepil1ado frecuente de los dientes es sin lugar a dudas uno de los elementos mas importantes, por lo que éste se hará especialmente inmediatamente después de comer dulces (los dulces en si no producen caries, sino su permanencia en la boca).
   Los dentríficos y los enjuagues con flúor se han remendado como preventivos de la caries, ya que el flúor estimula el crecimiento de la matriz ósea de
los dientes (y del resto de huesos del cuerpo). A1gunos especulan, sin embargo, que aunque en estos casos hay menos caries paradójicamente los dientes sor más débiles, lo que sí está claro la causa de la caries no es la falta de flúor aunque su suplementación pueda reducir su incidencia.

Tratamiento con Fitoterapia

   Las propiedades de las plantas medicinales hacen de éstas un remedio natural para combatir la caries.
• Cola de caballo
  
En personas con mucha caries se recomienda tomar cápsulas o polvo de cola de caballo (Equisetum arvense), ya que en las tisanas no podemos favorecernos de su altísimo contenido en ciertos compuestos minerales, puesto que éstos permanecen en el polvo de la planta y no se diluyen en el agua. Se recomienda tomar media cucharadita de polvo de cola de caballo o una o dos cápsulas diarias durante un buen tiempo, para prevenir el deterioro dental y aportar los nutrientes y elementos necesarios que se han perdido.
• Plantas antisépticas
  
Los enjuagues con plantas de acción antiséptica pueden ser también de interés, como sustituto de los mil y un colutorios bucales que podemos encontrar en el mercado.
   Un ejemplo es el preparado elaborado con hojas de madroño (Arbutus unedo), corteza de hamamelis (Hamamelis virginiana), flores de caléndula (Calendula officinalis) y hojas de aliaria (Alliaria officinalis). Se colocan 30 g de la mezcla a partes iguales de estas plantas en 300 cc. de agua, en decocción a fuego lento durante 5 minutos. Posteriormente se hacen lavados bucales con este líquido, de manera que la decocción entre en contacto con los dientes durante un buen tiempo.

 

 

 

lunes, 15 de mayo de 2017

Adelgazars abiamente, 2ª y última parte


FUCUS (Fucus vesiculosus)                                                                                                                   Familia de las fucáceas. Denominada también encina de mar. Es un alga que se encuentra en el Atlántico. Se fija a las rocas formando vesículas en las puntas, de ahí su nombre. Estas vesículas, al llenarse la alga dan la impresión de flotación. Es de color pardo, de sabor salado y mucilaginoso, con un gusto especial a pescado. Fue empleada para la obtención de lodo. Es una fuente comercial de alginatos (espesantes, dispersantes...), y también se emplea como abono por su riqueza en vitaminas y minerales. Se utiliza el tallo.
Composición: Agua 12%, Hidratos de Carbono 65%, Lípidos 2%, Proteínas 5%.
Sales minerales:
Iodo, Cloruro Sódico, Potasio, Manganeso, Hierro, Fósforo, Cobre.
Vitaminas: A, B12, C, E, D.
   Contiene algina (20%de su peso en seco), con capacidad de absorber 100 veces su propio peso en agua y grasas.
                                                                                                                                     Propiedades:
- Alimentaria (vitaminas y minerales).
- Estimula la función glandular del Tiroides (lodo).
- Laxante mecánico (alginatos).
- Diurético (manitol).
Indicaciones: Obesidad, Celulitis.
   En cosmética se utiliza para leches, champú, baños, máscaras, cremas anticelulíticas casi siempre asociadas a hiedra, ortiga, abedul, grama...                                                                                                                                  
Modo de empleo: Se toma en infusión o en forma de comprimidos o cápsulas, media hora antes de las comidas. Se puede utilizar en forma de polvo para ponerlo dentro del baño.
Dosificación: En extracto fluido: 40 gotas dos veces al día con medio vaso de agua o dos cucharadas de café dos veces al día.                                                                                                                                       En extracto seco: 200 mg. dos veces al día.
En infusión: tomarse preferentemente fuera de las comidas
Contraindicaciones: Sólo en casos de hipertiroidismo                                                                           ZARZAPARRI LLA (Smilax médica): Familia de las liliáceas. Es una planta rastrera, con frutos de color rojo y que forman una maraña.
Composición: Saponinas estereoídicas derivadas de la sarpogenina y la esmilagenina, almidón, sales de potasio y calcio.
Parte utilizada: Raíz.
Propiedades: Depurativo muy efectivo.
Indicaciones: Afecciones de la piel de causa interna (psoriasis, acné, dermatitis eczemas...). Reumatismo y gota. Hipertensión arterial. Obesidad. Celulitis. Aumentos del colesterol. Útil en procesos febriles por su acción depurativa.
Modo de empleo: Decocción, maceración, infusión, extracto.                                                                     Dosificación: Extracto fluído: 3ogotas dos veces al día con medio vaso de agua o una cucharada de café dos veces al día. Extracto seco: 600 mg. dos veces al día.                                                                       GLUCOMANANO (Amorphopallus konjac) Fibra vegetal no asimilable por el organismo, obtenida de la raíz de la planta japonesa.
Propiedades: Es una fibra de alta calidad, sobresaliendo del resto de fibras vegetales por su elevado índice de hinchamiento, lo que produce una gran acción de saciedad, muy superior a la fibra vegetal normal, contribuyendo de manera eficaz a la disminución del apetito.
   Su elevada viscosidad hace que disminuya la asimilación de nutrientes presentes en el intestino, principalmente azúcares, colesterol y ácidos biliares.
   En general este principio activo vegetal, junto con el agua, forma un gel que recubre los alimentos antes de que pasen al intestino, reduciendo la absorción de grasas y azúcares. De esta forma el organismo sólo asimila lo que le conviene, ayudándole a adelgazar.
   El Glucomanano tiene la propiedad de absorber gran cantidad de agua, con lo que aumenta 200 veces su volumen produciendo una sensación de saciedad. A nivel intestinal activa los movimientos fisiológicos, regulando la función y evitando el estreñimiento.
Indicaciones: Obesidad. Diabetes. Estreñimiento.
Modo de empleo: 1-2 cápsulas como mínimo una hora antes de las principales comidas, acompañadas de abundante agua.                                                                                                                                                  GARCINIA (Garcinia Cambodia): Planta Tropical de las remotas junglas de Asia.
Parte utilizada: Corteza del fruto.
Composición: Acido hidroxicítrico (isómero del ácido cítrico o Vitamina C).
Propiedades:
- Reduce la síntesis de grasas y aumenta la combustión del tejido graso corporal.
- Incrementa el almacenamiento de glucógeno en el hígado (forma de almacenamiento en el organismo de los azúcares sobrantes de la alimentación), reduciendo vía cerebral el apetito.
- Reductor del apetito, por efecto saciedad.
Indicaciones: Obesidad (reductor del apetito e incrementa el gasto calórico).
Modo de empleo: Cápsulas de extracto seco.
Dosificación: Una cápsula de 500 mg. una hora antes de las principales comidas.                                     CASCARA SAGRADA (Rhamus prusiana): Árbol de unos 1 5 metros de altura, originario de la costa Oeste de América del Norte.
Parte utilizada: Corteza seca. Se conserva durante un período de un año antes de su empleo o bien se somete a temperaturas altas para su desecación rápida. Se recolecta en Abril y Agosto, que es cuando se separa con facilidad del leño y tiene la máxima concentración de principios activos.
Propiedades: Estimula la producción de ácidos biliares por el hígado. Sus principios amargos (derivados
antracénicos) de los cuales los cascaroides son los que le confieren una mayor actividad laxante.
   Se diferencia de la frángula por su contenido en c-heterósidos, los cuales se acumulan en la corteza y participan en el metabolismo de la planta, ya que en primavera se encuentran en los brotes y hojas jóvenes, de donde desaparecen rápidamente
liberando antraquinonas.
Indicaciones: Estimulante hepático. Estreñimiento
agudo y crónico. Coadyuvarte de regímenes alimentários por cuanto estimula el movimiento intestinal, disminuyendo la absorción de los alimentos.
Contraindicaciones: Embarazo, lactancia. Hemorroides. Menstruación. Modo de empleo: Infusión, polvo de planta, extracto.
Modo de empleo: Infusión, polvo de planta, extracto.                                                                        Dosificación: Extracto seco: 100 mg al día de extracto seco, preferentemente en una sola toma al acostarse. Extracto fluido: Media cucharada de café antes de acostarse.                                                                                         Polvo de planta o infusión: dos veces al día, preferentemente después de las comidas.

Para perder peso sólo existe una fórmula: Comer menos y hacer más ejercicio.

 Hay que tomárselo como una nueva forma de vida alimentaria, no sirve hacer dieta
unos días sí y otros no.

 

CONSEJOS PARA SEGUIR UNA ALIMENTACION EQUILIBRADA

   El médico determinará las necesidades energéticas de cada paciente en base a los parámetros específicos y de este modo determinará las cantidades de los distintos alimentos en la dieta. No obstante, hay que considerar aspectos cualitativos comunes:


                              Alimentos que deben tomarse diariamente:


- Fruta (2-3 piezas día), puede elegir (según temporada) manzana, melocotón, pera, melón, sandía, cerezas, ciruelas y albaricoque. Los zumos de frutas deben ser siempre naturales. No tomar frutos secos.
- Carne magra, sobre todo ternera y pollo, y/o pescado blanco, como la merluza, salmón, trucha, lenguado, lucio... Todo ello a la brasa, a la plancha, hervido o al vapor.
- Evitar las carnes de despojo (hígado) o muy grasa (cerdo, pato, ganso, carnes ahumadas, embutidos...).
- Verdura, pero vigilar con los guisantes, habas, patata, chirivia, cebolla, ajo, col, coliflor, calabacín, judía, alcachofa y remolacha.
- Ensalada, aliñada con una cucharadita de aceite de oliva y unas gotas de limón. Mejor si es acompañante de alimentos proteicos, como la carne (es una forma de añadir vitamina C).
+ El pan debe ser integral y tostado preferentemente (50 gr/día).
+ La leche y derivados tienen que ser desnatados o semidesnatados (queso de Burgos, yogurt natural descremado).
+ Evitar los alimentos con exceso de azúcar simple o refinado (azúcar, miel, bebidas dulces, caramelos, helados, pasteles, chocolates, mermeladas muy dulces, confituras, mazapanes, turrón...). + Hay que tomar hidratos de carbono complejos, de asimilación y absorción más lenta, como son los vegetales, cereales integrales y derivados, las legumbres, las patatas, el arroz integral... Además, tienen la particularidad de ser ricos en fibras que regulan el tránsito digestivo y disminuyen la absorción de azúcares y del colesterol.
+ Legumbres: dos veces a la semana.
+ Huevos: un máximo de cinco a la semana.
+ Evitar conservas y preparados industriales.
+ No añada salsas a sus preparados, sazonar con limón o el propio jugo.
+ Para todo el día se recomienda unas dos cucharadas soperas de aceite, preferentemente acalórico o bien de oliva, girasol, maíz, soja o cacahuete.
+ En cuanto a condimentos y especias: evitar los picantes, los extractos de carne, las salsas, el salazón, la cebolla y el ajo en exceso. Asociar sal a las comidas pero con moderación, para evitar la estimulación del apetito y la sobrecarga de sodio. Evitar los alimentos con elevado contenido en sal.
+ La ingesta de agua tiene que ser abundante (2 litros al día) entre comidas, además de otros líquidos como el café, té o infusiones.
+ No agregar azúcar a las bebidas, mejor utilizar edulcorante de síntesis como la sacarina.
+ Evitar el consumo de bebidas azucaradas y/o gasificadas.
+ Si se bebe alcohol, debe hacerse con moderación, evitando los licores y aperitivos.
+ En caso de hambre irresistible, es recomendable beber un vaso de agua o infusión.
   También puede tomarse algún alimento como un yogurt descremado, queso fresco, verdura o ensalada, un huevo duro, espárragos o una loncha de jamón serrano.

CONSEJOS HIGIENICO-DIETETICOS

+ Comer en horarios regulares y distribuidos en las tres principales comidas, evitando las comidas copiosas y la ingesta antes de acostarse.
+ Es importante para facilitar la digestión y asimilación de los nutrientes, comer despacio, relajadamente, masticando y saboreando los alimentos.
+ Hacer ejercicio físico de forma progresiva y regular, que junto con la dieta tiene una acción selectiva sobre la combustión de grasas y, en su caso, ayuda a quemar las calorías que se hayan ingerido de más. Se recomienda la práctica de algún deporte al aire libre o media hora de ejercicio gimnástico.
+ Los ejercicios físicos violentos y bruscos, aumentan el apetito.
+ No permanecer sentado o acostado la primera hora después de las comidas.
+ No fumar nunca, pero menos después de las comidas. El humo del tabaco anula la vitamina C.
+ Tomar moderadamente el sol es una fuente barata de asimilar vitaminas.

viernes, 12 de mayo de 2017

Adelgazar sabiamente, 1ª parte


Adelgazar sabiamente

Debemos considerar la obesidad como el aumento del tejido adiposo de nuestro cuerpo
en relación a nuestra estructura muscular y ósea.
En circunstancias normales el tejido graso o adiposo representa el compartimento de reserva energética que el organismo utiliza en casos de necesidad.

QUÉ ES SER OBESO

   La cantidad de tejido graso que almacenamos depende por un lado del aporte de alimentos y por otro del desgaste energético que realizamos. En la obesidad el tejido graso supera el 20% del peso corporal (el 25% en las mujeres).
   Es errónea la definición de “obeso” cuando el peso excede en relación a la talla, ya que el exceso puede estar producido por el aumento de la masa muscular. Por ello es muy importante valorar, mediante control médico, la proporción de masa muscular y tejido graso del organismo, ya que puede haber oscilaciones consideradas normales del peso, según la constitución cada persona.
   La prevalencia de la obesidad es del 20% en los países industrializados (25-30% en mujeres), alcanzando al 50% de la población de edad media (varía según edad, sexo, geografía, étnia, nivel socio-económico). Actualmente hay una incidencia cada vez mayor en la edad infantil debido a la inclusión de grasas de origen animal en su dieta.
   En cuanto a la localización de tejido graso es importante distinguir dos tipos:
- En el hombre prevalece la obesidad androide, de localización en tórax y abdomen.
- En la mujer, la obesidad ginecoide, localizada preferentemente en nalgas y muslos.
   Esta distribución de la masa adiposa depende de la actividad metabólica de las diferentes zonas corporales y varía según la edad y el sexo, estando sujeto a influencias hormonales.
   Es importante destacar que la localización del tejido graso a nivel abdominal, aumenta la incidencia de sufrir enfermedades cardiovasculares.


QUÉ PRODUCE LA OBESIDAD

   La obesidad actúa como factor predisponente de aparición o agravación de múltiples enfermedades como son las alteraciones del nivel de grasas en la sangre, las alteraciones vasculares, la diabetes, dificultad respiratoria, problemas de desgaste de las articulaciones, hipertensión, gota, problemas hepáticos, mayor incidencia de padecer determinados cánceres, alteraciones hormonales...
   Es necesario concienciar a la persona del problema que estamos tratando, aunque en la actualidad no produzca ningún síntoma, pues muchos obesos se encuentran bien en su estado actual.

BASES DEL TRATAMIENTO DIETETICO

   Para perder peso sólo existe una fórmula:
- Comer menos y hacer mas ejercicio. Es muy importante mentalizarse y tomárselo como una nueva forma de vida alimentaria (no sirve hacer dieta unos días y otros no).
- La dieta tiene que ser equilibrada en su composición y variada, con ello preservamos las necesidades de vitaminas y minerales. 
                                                                                                                                                       
- Debe adaptarse al ritmo de vida y a las preferencias alimentarias del paciente.
- No realizar dietas que produzcan gran pérdida de peso. No es lo mismo perder grasa que perder masa muscular o deshidratarse, aunque el resultado en el peso sea el mismo.
- Todo tratamiento dietético debe apoyarse con un aumento de la actividad física y medidas psicológicas de apoyo para aumentar el autocontrol y satisfacción de la persona.
- No espaciar demasiado las comidas, el ayuno prolongado favorece la formación de tejido graso.
- No hacer comidas copiosas o mal distribuidas a lo largo del día, al organismo no le gustan las irregularidades de horario.
- Comer despacio, relajadamente, masticando bien los alimentos, para favorecer la digestión de los alimentos.
- Beber agua fuera de las comidas para no interaccionar con los enzimas encargados de la digestión y asimilación de los alimentos.
- También se puede beber entre las comidas café, té o infusiones (si no hay contraindicación médica).
- Evitar el consumo de bebidas azucaradas o gasificadas, así como alcohol (con moderación, eliminando los licores y aperitivos)
- Es importante fijar etapas de control para corregir posibles errores alimentarios, buscar causas de fracasos y soluciones, apoyo psicológico...
- Una vez alcanzado el peso meta, se ampliará el régimen progresivamente para estabilizar del peso logrado.

PLANTAS MEDICINALES CONTRA LA OBESIDAD

   Sin lugar a dudas lo más importante para corregir un sobrepeso es fijarse una buena conducta alimentaria y de hábitos de vida. Sin embargo la utilización de plantas medicinales trata aspectos personales de resistencia al seguimiento y evolución de una dieta. Atendiendo a su función las podemos dividir en varios grupos:
1- Plantas que aumentan el metabolismo, es decir aumentan el desgaste calórico de nuestro organismo. En este grupo debemos de incluir las algas ricas en minerales, principalmente en lodo (Fucus Vesiculosus, la Espirulina, Laminaria...).
  
Debido a su alto contenido en lodo, estimulan la glándula Tiroides, produciendo así un incremento de
los procesos catabólico, es decir, actividades orgánicas fisiológicas encaminadas a consumir energía, sobre todo si esto va acompañado de otras medidas dietéticas.
2- Plantas que disminuyen la absorción de determinados nutrientes. En este grupo tenemos los laxantes de tipo mecánico, es decir, plantas que en contacto con el agua, hinchan las sustancias mucilaginosas que contienen formando geles viscosos y lubricantes, aumentando el volumen total del bolo alimentario, por lo que estimulan, de modo reflejo, el movimiento intestinal. Además, al retener agua evitan el endurecimiento del contenido intestinal y absorben sustancias sobrantes de la digestión como los azúcares y las grasas (Altea, Lino, Zaratoga, Malvavisco, Malva, Plántagos, Glucomanano, Llantén...).
  
Hay otro tipo de laxantes, denominados irritantes que contienen antraquinólicos
heterósidos, los
cuales llegan al cólon o al intestino grueso, donde las enzimas presentes de su flora bacteriana producen la liberación de sustancias denominadas agliconas. Dichas sustancias son las responsables de la acción laxante (Aloe, Sen, Frángula, Cáscara Sagrada...)
3- Plantas que favorecen la eliminación de líquidos orgánicos y sustancias retenidas en nuestro organismo (Cola de Caballo, Zarzaparrilla, Abedul, Grama, Vara de Oro, Diente de León, Estigma de Maíz...).
4- Plantas que favorecen el tránsito digestivo y la expulsión de los gases retenidos en el sistema digestivo, producto de la fermentación digestiva. Esta acción la poseen las plantas ricas en esencias pues provocan una estimulación de la mucosa gastrointestinal aumentando el movimiento y también la relajación de los esfínteres digestivos (Anís Verde, Artemisa, Comino, Hinojo, Menta, Hierba Luisa, Melisa...).
5- Plantas con enzimas proteolíticos de acción Digestiva. Son plantas que favorecen la digestión ya que contienen enzimas digestivos que desdoblan las proteínas en elementos más simples (peptonas), fáciles de ser absorbidos por la mucosa intestinal (Papaya, Ananas, Ficus...). Estos enzimas les confieren una actividad antiinflamatoria muy útil en gastritis y úlceras digestivas                                                                                     
6- Plantas que nutren a nuestro organismo con elementos básicos dentro de una dieta restrictiva, como son las vitaminas, aminoácidos esenciales y oligoelementos (Spirulina, Levadura de Cerveza, Germen de Trigo...).
7- Plantas saciantes del apetito. Su acción es diversa actuando como sustancias de relleno dentro del aparato digestivo o actuando a nivel cerebral, inhibiendo la sensación de apetito (Glucomanano, Garcinia, Cambogia, fibras vegetales...).
8- Plantas protectoras del hígado y que aumentan su función secretora. Su acción se debe a principios de diferente naturaleza química como son los alcaloides, polifenoles, lactonas... (Cardo Mariano, Milenrama, Bardana, Alcachofa, Fumaria, Helenio, Manzanilla, Melisa, Boldo, Romero, Salvia, Tomillo...).
9- Plantas que regulan la ansiedad de la privación alimentaria y los síntomas orgánicos acompañantes como son nerviosismo, ansiedad e insomnio (Pasiflora, Valeriana, Hipérico, Angélica, Tila, Espino Blanco...).
  
Os describo algunas de ellas:

 

 

miércoles, 10 de mayo de 2017

Dietas rápidas de adelgazamiento, 5ª y última parte


OBSERVACIONES AL TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO

   Los medicamentos homeopáticos aquí descritos están valorados desde un punto de vista sintomático,
siendo necesario profundizar en los aspectos de tipo constitucional de cada paciente.
   En casos agudos, con una sintomatología precisa y exclusivamente digestiva, se suele prescribir a la dilución 5 o 7CH, 5 gránulos 2-3 veces al día. En los casos que haya un conjunto de síntomas relacionados y se llega a valorar aspectos psicológicos o generales del individuo, las diluciones son más altas (15-30 CH) y las tomas mas espaciadas (1-2 veces a la semana).
   Deben de tomarse en períodos de ayuno (media hora antes o una hora después de las comidas), disolviendo totalmente los gránulos en la boca.

Oligoterapia

• MANGANESO-COBALTO (Mn-Co)
Esta asociación de oligoelementos está indicada en procesos de distonía neurovegetativa (nervios que afectan a las funciones orgánicas), con espasmos, aerogastria (gases), contracturas, hinchazón del vientre...
• MAGNESIO (Mg)
El magnesio es indispensable en las alteraciones intestinales de tipo espasmódico y doloroso.
• LITIO (Li)
El litio es útil en los procesos digestivos con un componente ansio- depresivo importante.
• AZUFRE (S)
Este oligoelemento se da en alteraciones digestivas de tipo infeccioso y en alteraciones de la secreción biliar con dolor hepático e intolerancia a los alimentos grasos.
• ZINC-NIQUEL-COBALTO (Zn-Ni-Co)
Esta asociación se utiliza en procesos digestivos debidos a insuficiencia de la función pancreática y trastornos en la regulación de la glucosa (hiperglucemia). También se da en trastornos hormonales relacionados con estados de bulimia (compulsión alimentaria) y obesidad.
• MANGANESO-COBRE (Mn-Cu)
El manganeso-cobre está indicado en el llamado “Síndrome Hiporeactivo”, con un metabolismo bajo que induce al sobrepeso y con tendencia a la cronicidad de las afecciones de tipo inflamatorio y/o infeccioso (úlcera gastro-duodenal, colitis infecciosa).

• IODO (1)
El iodo es regulador de la función de la glándula tiroides, en casos de obesidad relacionada con hipotiroidismo funcional.

NORMAS GENERALES DE PRESCRIPCION EN OLIGOTERAPIA

   Los oligoelementos vienen presentados habitualmente en ampollas bebibles y unidosis de 2 cc, y se les denomina gluconatos por el tipo de excipiente que utilizan para su mejor absorción y conservación.
   Su posología habitual es de una ampolla/día disuelta directamente en la boca, dejando el producto unos instantes en la boca antes de ingerirlo. Su administración es complementaria y sinérgica a la homeopatía, ya que la oligoterapia actúa como intermediaria enzimática de procesos biológicos internos, por lo que es una terapia de tipo reactivo.

FITOTERAPIA (Plantas medicinales)

 

  Pero si en realidad quieres Adelgazar Sabiamente (no es lo mismo adelgazar que perder peso) sin pena, sin régimen ni dietas, podrás comer de todo, solo con Plantas saciables del apetito, no te pierdas el próximo capítulo.

 

sábado, 6 de mayo de 2017

Dietas rápidas de Adelgazamiento, 4ª parte


Homeopatía como tratamiento asociado a las dietas de adelgazamiento

TRATAMIENTO CONSTITUCIONAL

   Los medicamentos descritos a continuación están indicados en función de las características morfológicas, funcionales y patológicas, de las personas que padecen obesidad.

REMEDIOS DE PERSONAS CALUROSAS

• SULFUR                                                                                                                                         Personas congestivas, rubicundas, pletóricas. Son calurosas y sudan con facilidad. De carácter optimista y vitalistas, son propensas a procesos congestivos súbitos, como brotes de hipertensión arterial espasmódica, hemorroides y afecciones de la piel.
• CALCAREA CARBONICA
Personas de talla baja, con el abdomen grande y sudorosas (frecuentemente en la cabeza). Son lentas, pero su rendimiento constante y eficaz. Son muy sensibles emocionalmente y esto hace que se desanimen fácilmente y entren en un cuadro de pereza. Sufren alteraciones metabólicas: gota, litiasis, diabetes, colesterol, hipertensión arterial... Son más frioleras que las personas del caso sulfur, pero soportan mal los grandes calores.
• NUX VOMICA
Son personas que sufren estrés por el trabajo, y de pesadez de estómago después de comer, con ardor y quemazón, náuseas y vómitos, hemorroides y estreñimiento. A nivel psicológico, tienen tendencia a los excesos de todo tipo, son ansiosas pero sedentarias en lo físico, coléricas, sobrecargadas de trabajo, impulsivas y autoritarias.
• LYCOPODIUM
Son personas en las que se da hambre pero con saciedad rápida, acompañada de hinchazón abdominal del bajo vientre, tensión hepática y rubicundez facial después de las comidas, lo que les obliga a descansar. Tienen tendencia al estreñimiento y migrañas de tipo digestivo, que empeoran después de comer y en espacios cerrados. Sufren problemas de piedras en la vesícula biliar y un aumento del colesterol. Psicológicamente, son inteligentes y susceptibles. La falta de confianza en sí mismos se esconde en un exceso de autoridad.

REMEDIOS DE PERSONAS FRIOLERAS

• NATRUM SULFURICUM
Estas personas tienen una infiltración grasa general, frecuentemente en el abdomen, nalgas y muslos. Son hipersensibles a la humedad, lo que agrava los síntomas articulares (dolor) y respiratorios (catarro) que padecen. Tienen dolor hepático por hipertrofia hepática (aumento de tamaño), y las heces diarreicas son bruscas, amarillentas y gaseosas, frecuentemente por la mañana. Psicológicamente son personas tristes y se deprimen con facilidad.
• THUYA OCCIDENTALIS
Son personas con obesidad moderada, de tronco grueso y piernas delgadas, con celulitis dolorosa y localizada. Tienen la piel grasa con espinillas y alteraciones tumorales en forma de verrugas, nevus, condilomas o fibromas. Son frioleras y empeoran con la humedad. Tienen una tendencia a las ideas fijas (fobias), y sufren tristeza y depresión.
• GRAPHITES
Su obesidad (en las mujeres) está relacionada frecuentemente con la menopausia. Tienen malas digestiones (dispepsia) que mejoran al comer, estreñimiento, un retraso de las reglas (poco abundantes) y astenia sexual, palidez y anemia. Son indecisas, tristes y melancólicas.

ESTREÑIMIENTO

   El estreñimiento es un factor que acompaña con frecuencia a la obesidad. Ello dificulta la eliminación tóxica y aumenta la absorción de los componentes alimentarios, por lo que controlar este problema es muy importante para tener éxito en la dieta.
• ALUMINA
El estreñimiento se da debido a la paresia del recto (que no se mueve). Esto produce dificultad a la evacuación, aunque las heces sean blandas.
• BRYONIA
Se da estreñimiento sin ganas de evacuar por sequedad de las heces, y sed importante.
• CAUSTICUM
El estreñimiento es de origen paralítico, con ganas de evacuar pero sin poder hacerlo y con un esfuerzo doloroso. La atonía (relajación) de los esfínteres urinarios produce incontinencia.
• OPIUM
Se da estreñimiento sin ganas de evacuar (no hay movimiento intestinal). Las heces son duras y negras.
• PLUMBUM
El estreñimiento se da con contracción dolorosa del esfínter anal, y los cólicos abdominales mejoran con la presión y al doblarse hacia adelante.
• GRAPHITES
El estreñimiento se da con heces voluminosas y mucosas, y aparecen hemorroides dolorosas con picor. Entre los síntomas generales hallamos la obesidad, frío, malas digestiones y tendencia a los eczemas húmedos. Psicológicamente, la persona es depresiva e hipersensible, impresionable e indecisa.
• SEPIA
Se da estreñimiento con sensación de bola en el recto, que no mejora con la deposición. Los síntomas generales son el aspecto cansado, congestión de las venas, y náuseas matutinas y con el olor a comida. Son personas depresivas, indiferentes y rechazan la comunicación y el consuelo.
• SILICEA
El estreñimiento aparece con heces duras y atonía rectal (el bolo fecal se retrotrae después de un principio de expulsión). Suelen ser personas delgadas, frioleras, desmineralizadas, con tendencia a las supuraciones crónicas e infecciones. Psicológicamente son tímidas, testarudas, con poca confianza en si mismas y con una tendencia a la ansiedad.
• CALCAREA CARBONICA
Los síntomas generales son la obesidad, eczemas y patología ORL crónica. Psicológicamente son personas lentas y miedosas, que se desaminan rápidamente.

TRATAMIENTO DE DRENAJE

   Los remedios indicados en este tratamiento se dan en pacientes con trastornos dispépticos, retención                  veno-linfática con insuficiencia urinaria y alteraciones por acumulo de toxinas.
• DRENAJE HEPÁTICO
- Chelidonium Majus
- Carduus Marianus
- Taraxacum
• DRENAJE RENAL
- Berberis vulgaris
- Sarsaparrilla
• DRENAJE HEPATO-RENAL
- Solidago virga
• DRENAJE PARA EL ÁCIDO ÚRICO
- Benzoicum Acidum
- Lycopodium

TRATAMIENTO PARA LAS GANAS DE COMER (HIPERFAGIA)

• ANTIMONIUM CRUDUM
  
Existe una tendencia a los excesos alimentarios (a la persona le gusta comer y es irascible cuando se le reprocha tal actitud).
   Siente pesadez y plenitud gástrica, náuseas y vómitos, y eructos con sabor de los alimentos digeridos. La lengua muestra una capa blanca o amarilla espesa.                                                                                                               
• ANACARDIUM OPJENTALE
La persona es glotona, come deprisa y con desesperación (la ingesta de alimentos mejora sus molestias). Su voluntad no va a la par de la razón, ya que come sabiendo que no debería hacerlo.
• IGNATIA AMARÁ
La persona come para paliar el efecto de una contrariedad. Existe una sensación de constricción en la faringe, que produce disfagia (dolor al tragar).
• STAPHYSAGRIA
La persona come por fenómenos de represión (sexual, familiar....) y tiene una tendencia a mitigar o esconder sus impulsos.

viernes, 28 de abril de 2017

Dietas rápidas de Adelgazamiento, 3ª parte


Régimen hiperproteíco de Linn

   Este régimen, que apareció en 1976 y se divulgó en un libro titulado La dieta de la última oportunidad, es una cura comercializada hidroproteica (compuesta de proteínas y agua), que permite a la persona interesada ingerir una cantidad de 200-300 calorías de leche al día, diluidas en aromas afrutados. Este régimen también incluye un aporte complementario de 200 g de legumbres frescas, acompañadas de un complemento vitamínico y mineral.
   Es una dieta muy estricta con la que se consigue un adelgazamiento muy rápido, pero provoca una desnutrición a las personas que la siguen que puede llegar a ser grave, por lo que este régimen debería ser autorizado sólo en centros especializados.

Dietas disociadas (de Hay)

   La dieta disociada recomienda el consumo de proteínas y de hidratos de carbono por separado, y se basa en la hipótesis de que las proteínas necesitan para su digestión un medio ácido, mientras que los hidratos de carbono precisan un medio alcalino.
Este autor supone que todas las enfermedades se curan con “la dieta separada”; sin embargo, esta dieta carece de fundamento científico; aunque es inofensiva, no favorece la curación de ciertas enfermedades.
   En realidad, si los individuos obesos logran reducir su peso con esta dieta es por que moderan sus hábitos alimentarios y abandonan el consumo de alcohol y las comidas desordenadas.

Dieta de Antoine

   Ésta es una variante de la dieta disociada, y consiste en consumir cada día un tipo de alimento distinto.  Aunque en general es un régimen rico en hidratos de carbono, existe un déficit de aporte de proteína durante dos o más días a la semana. Como resultado, se produce fatiga y adelgazamiento a expensas de la masa muscular.

Macrobiótica

   La dieta macrobiótica se desarrolla en diez etapas, que van desde una alimentación que es positivamente adecuada (aunque basada en ideologías ciertamente revolucionarias), pasando por una progresiva restricción de alimentos, hasta alcanzar la última etapa, en la cual se consumen exclusivamente cereales integrales (según esta teoría, el arroz integral seria el alimento más perfecto y equilibrado). Esta dieta es deficiente en muchos nutrientes. En su última etapa es escasa en proteínas de valor biológico. También es deficitaria en vitamina B2, A, C, D, y su contenido en hierro y calcio es escaso, ya que su absorción se ve dificultada por la presencia de ácido fítico en la cáscara de los cereales.
   Otro inconveniente es que si se prolongan las últimas etapas durante mucho tiempo, el régimen puede producir fatiga.

Dieta de la Clínica Mayo

   Esta dieta no tiene ninguna relación con la célebre clínica Mayo de los Estados Unidos, es muy desequilibrada, excluye todo los productos lácteos y en ella se consume diariamente gran cantidad de huevos.   Tiene una duración de catorce días y está compuesta por menús fijados de forma muy rígida y sin ninguna imaginación. Quizás buena parte de su éxito reside en que es hipocalórica (sólo contiene 800 Kcal), por lo que el peso se pierde con facilidad. Sin embargo, tiene el inconveniente de que no ofrece al paciente la posibilidad de responsabilizarse y disciplinarse, pues los que la recomiendan aseguran que tras finalizar la dieta el metabolismo cambia y es muy difícil volver a recuperar peso. Ello no es cierto y el paciente vuelve a engordar rápidamente.

Peligros de las dietas rápidas de adelgazamiento

   Habitualmente, los regímenes dietéticos de pocas calorías tienen un aporte de proteínas por debajo del requerimiento básico, con lo cual la persona consigue una pérdida de peso a expensas del tejido muscular (éste representa nuestra reserva proteica), movilizando mínimamente el tejido graso. Las pérdidas rápidas de masa muscular producen lógicamente una sensación de cansancio constitucional que, junto a la sensación de hambre inicial, hacen que la persona abandone el régimen.
   Así, cuando una persona llega a esta decisión sin tener en cuenta unos pasos sucesivos de realimentación, se produce una espectacular recuperación del peso anterior, pero esta vez en formación de tejido graso.
   Muy a menudo las dietas rápidas se repiten con frecuencia a lo largo del año o según temporadas, desequilibrando el funcionamiento normal del metabolismo y la proporción de tejidos, debido a la pérdida muscular que se produce durante el régimen y a la ganancia de tejido graso que se da en la fase de recuperación.   De esta manera la persona, dieta a dieta, empeora su estado corporal hasta niveles casi irreversibles.
   Y es que las dietas rápidas se saltan con mucha frecuencia las fases de adaptación gradual como la fase restrictiva calórica con preservación proteica, fase de mantenimiento y control evolutivo, fase de realimentación progresiva o la etapa de recuperación con alimentación disociada. En realidad, las etapas de dieta restrictiva calórica, realimentación o mantenimiento, tienen que ser valoradas de un modo progresivo, sin afectar la fisiología del organismo y preservando sus funciones metabólicas y depurativas.
• En cuanto a la alimentación, lo más importante de una dieta rápida es respetar el nivel de necesidades proteicas diarias.
De esta forma, se mantiene lo principal en un régimen, es decir, la pérdida del tejido graso, respetando el nivel proteico orgánico representado por la musculatura, la piel y los órganos internos.
• Es imprescindible llevar un control médico para poder valorar la evolución y las posibles indicaciones médicas complementarias. Por ejemplo, la pérdida de peso, por término medio, debe de oscilar entre 1,5 y 3 Kg a la semana, manteniéndose regular a lo largo del tratamiento, aunque se sabe que al principio del régimen (las dos primeras semanas) la pérdida es mayor, debido a un re- equilibrio hidroelectrolítico de nuestro organismo (pérdida de agua).
• No se debe abandonar una dieta rápida de un modo súbito, sino que hay que iniciar la fase de realimentación progresiva para finalizar el tratamiento con una alimentación completa, equilibrada y disociada, en la que se restablezcan unos hábitos alimentarios apropiados y adaptados a la persona. Todo ello, unido a la ausencia del efecto rebote, tan común en las dietas carenciales convencionales, consigue estabilizar el peso adquirido en una proporción considerable.
• Es preferible repartir los alimentos en cuatro o cinco ingestas al día y en horarios regulares, y evitar la ingesta
antes de acostarse.
• La pérdida de masa muscular y el cansancio consecuente hacen que, en muchas ocasiones, la persona siga una dieta rápida con un cambio también en la actividad física de tipo sedentario.
   Y es que la valoración de la repercusión orgánica de una dieta también se mide por la posibilidad de llevar a cabo la actividad física normal. Es más, una vez se preserve el componente muscular orgánico, es importante hacer ejercicio físico de forma progresiva y regular, ya que este hecho, junto con la dieta, ejerce una acción selectiva sobre la combustión de las grasas y, en su caso, ayuda a quemar las calorías liberadas por la degradación de dichas grasas. Por lo tanto, se recomienda la práctica de algún deporte al aire libre o media hora de ejercicios gimnásticos.
• En las dietas rápidas, se pueden producir dos tipos de acúmulos tóxicos: por un lado la cetonemia (aumento de cuerpos cetónicos), en relación a la degradación de las grasas y a su metabolización forzada, debida a la ausencia de azúcares simples. Por otro lado, la uremia (aumento del ácido úrico), debida al catabolismo de las proteínas estructurales (musculatura).
   Para evitar la cetonemia, hay que tomar alimentos (hidratos de carbono complejos como féculas y almidones) que contrarresten parcialmente los cuerpos cetónicos. En el caso de la uremia, se deberán tomar alimentos alcalinos (verduras y leche o derivados lácteos no ácidos) y fitoterapia drenadora (abedul, zarzaparrilla, diente de león...).
   En ambos casos de acumulo tóxico, se produce una acidosis metabólica que debe contrarrestarse con una ingesta suplementaria de líquidos alcalinos (zumos de verduras y aguas mineralizadas).
   A modo de conclusión, hay que recordar que no se deben practicar con asiduidad dietas de adelgazamiento, ni hacer cambios frecuentes en la alimentación.
   Para mantener el peso ideal una vez finalizada la dieta, es importante seguir un régimen normal pero de tipo disociado (combinando bien los alimentos) y llevar un control ponderal, pesándose cada semana. Cuando se produzca un ligero aumento de peso, éste se deberá perder rápidamente aumentando la actividad física y reduciendo las raciones alimentarias (sobre todo en grasas y azúcares).
   Es más fácil impedir un aumento de peso que perder una ganancia ya instaurada y progresiva.